Arquería zen

No suelo usar el “copiar-pegar” para los artículos de este blog, pero este sobre el arco japones me parece bastante completo y sencillo a la vez, así que ¿porque no? Lo he encontrado en una pagina especializada en arquería, http://www.arcoyflecha.cl.

Yumi, el arco japones

El Yumi es el arco Japonés, el arco de los Samurai.Se caracteriza por ser un arco laminado, por su gran longitud (2,15 a 2,45 metros) y por su acentuada asimetría debido a que la parte superior del arco es más larga que la inferior.La sección donde se empuña el arco queda,aproximadamente, en la unión del 1/3 inferior con los 2/3 superiores. Aunque en la actualidad se pueda construir con maderas económicas reforzadas por fibras de carbono o vidrio, lo clásico es que el Yumi sea un arco elaborado con dos laminas de bamboo:
una cubre la cara posterior del arco y la otra el vientre (Belly en inglés). Entre ambas laminas, va una capa de laminas cuadradas de bamboo de 1/4 de pulgada dispuestas en sentido perpendicular y reforzadas por madera dura en los extremos. Un Yumi puede ser un arco costoso, sobretodo cuando se le aplica una laca natural purificada llamada urushi, en varias capas, cubriendo al bamboo laminado.

Arquero Japonés

Yumis

Kyudo, el “camino del arco”

Cuando el arco dejó de ser un arma de caza y de guerra para los Samurai, la arquería nipona evolucionó hasta convertirse en sofisticado arte marcial con raíces contemplativas provenientes del Zen y del Shinto. El espíritu, la energía, la concentración, la disciplina y un comportamiento perfecto convergieron todos en la práctica del Kyudo que significa “el camino del arco”.Esta disciplina es más que un deporte, es un estilo de vida por las exigencias que demanda de quienes la practican: superación personal con un gran énfasis en la paciencia ,la calm,la humildad y el control de uno mismo.El Kyudo se practica y se aprende en los Dojo, no sólo en Japón sino en Europa y Estados Unidos regiones donde se ha difundido ampliamente. Al igual que en otras artes marciales se obtienen grados que se denominan kyu/dan

arqueras en dojo con arcos yumi
Yumis en Dojo

Arquería ecuestre en Japón

La arquería ecuestre japonesa se denomina Yabusame y su práctica se remonta a 1000 años atrás.El manejo del arco en un caballo es considerado como una de las dieciocho técnicas de combate de un Ninja. Se le práctica aún, en algunas regiones del Japón y consiste en disparar a pleno galopae por una pista recta de unos 300 metros de longitud, sobre blancos dispuestos en el lado izquierdo. Estos blancos son abatibles al momento del impacto de la flecha y se dispara sobre ellos a cortas distancias dada la velocidad que alcanza la cabalgadura.

Amaterasu y Susa-No-O

<——Sigue de “Izanagi da vida a nuevos dioses”

Al oír aquellos horribles sonidos que también subían hasta el Cielo, Amaterasu se preparo con su arco tenso y mil flechas en su carcaj, para recibir como se merecía a aquella desconocida visita que se anunciaba de tal manera. Cuando vio que el temido visitante no era otro que su hermano, la diosa desconfió de los motivos que le llevaran hasta su reino, pues recelaba que él quisiese hacerse con él. Susa-no-o hizo protestas de su buena voluntad y explico que lo único que deseaba era llegar hasta las profundidades de la tierra, para ver a su difunta madre, y que solo quería despedirse de su hermana querida antes de partir. Tras aquellas palabras, los hermanos hicieron un juramento y, de los trozos de la espada de Susa-no-o, Aamaterasu forjó tres diosas; por su parte, Susa-no-o tomo los prendedores de las trenzas de Amaterasu y con ellos dio forma a cinco dioses. Fue así como nacieron los ocho dioses fundadores de las grandes familias, siendo la Imperial una de ellas, precisamente la única salida del ceñidor de la trenza izquierda de Amaterasu. Pero Susa-no-o se sintió embriagado por el orgullo de haber sido capaz de crear mas dioses que su hermana, entregándose a una loca destrucción del reino de Amaterasu, hasta el punto que ella corrió a esconderse atemorizada, refugiándose en una cueva del cielo, tapando la entrada con una gran roca. Al desaparecer el Sol, el Japón se oscureció y los dioses celestes se alarmaron. Así que se reunieron en asamblea las  ochenta mil divinidades, tratando de solucionar la espantosa negrura, y encontraron la forma de hacer salir a Amaterasu de la cueva, disponiendo que la diosa Amano-uzume, divinidad del baile, se pusiera a danzar estruendosamente, mientras todos los dioses hablaban a voces y reian alborozados. Amaterasu, desde su escondite, no pudo evitar oir la alegria de aquella fiesta y quiso saber la causa de tal algarabia. Entonces le dijeron que lo hacían porque habían encontrado una nueva y mejor diosa que cualquiera de las conocidas. Curiosa, Amaterasu se asomó para ver a ese maravilloso ser, quedando deslumbrada por su reflejo en un espejo que habían apuntado hacia la entrada de la cueva sus compañeros divinos, entonces Ta-jikara-o, dios de la fuerza, la asió por el brazo mientras Futotama colocaba en la entrada de la cueva la red de soga de paja de arroz, el shimenawa tejido previsoramente, para impedir cualquier intento de regreso al refugio. Con Amaterasu fuera de la cueva rocosa del cielo, volvió la luz al Japón y la paz a los dioses.

——–>Sequirá en “Susa-no-o en la Tierra”