Ishikawa Goemon

ejecución de ishikawa goemonIshikawa Goemon nació en 1558. Según la leyenda era un guerrero ninja que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, como un Robin Hood oriental, aunque hay muy poca información histórica sobre él. Supongo que en parte es debido a ésto que se haya convertido, con el tiempo, en un gran héroe popular. Su fama creció durante el Periodo Azuchi-Momoyama, cuando Oda Nobunaga primero y Toyotomy Hideyoshi después, gobernaron Japón.

Algunas leyendas hacen de él un ninja, alumno de  Momochi Sandayu . Otras historias aseguran que fue un samurai renegado, convertido en ronin, llamado Kuranoshin Sanada.

En 1594, cuando Japón estaba en manos de Hideyoshi -calificado por la leyenda  como un déspota- , Goemon consiguió entrar en el castillo Fushimi, donde vivía e intentó asesinarlo.. Según una de las histórias, el ninja-samurai se tropezó con una mesa encima de la cual había una campana. Esta sonó y alertó a los guardias, que le capturaron. Según otra historia, Toyotomi tenía un incens incensario mágico que le alertó del intruso.

La cuestión es que Goemon cayó prisionero y fue condenado a muerte. Su ejecución fue muy cruel. Condenado a morir hervido en un enorme caldero de aceite hirviendo, dicen que también arrojaron allí a su hijo. Él consiguió mantener a su hijo fuera, alzándolo con sus propias manos, evitándole la muerte horrible que él mismo tuvo… Y así murió, ejecutado enfrente de la puerta principal del templo de  Nanzenji en Kyoto, el 24 de agosto de 1594.

Hay más historias sobre este personaje real que ha pasado a ser leyenda. Sobre él se han inspirado multitud de cuentos, historias, obras de teatro… incluso mangas y videojuegos.

El pesquero Zuiyo Maru y el monstruo marino

No, no es un cuento de los que le gusta narrar a Odaimek; esto es rigurosamente cierto. El 25 de Abril de 1977, en alta mar a unos 45 km. al este de Christchurch (Nueva Zelanda), el Zuiyo Maru, un pesquero con bandera japonesa, pescó este ser tan extraño. El monstruo media unos 15 metros de largo y estaba parcialmente desocmpuesto. Lo izaron a cubierta y le hicieron varias fotos. Pero el capitán, Akira Tanaka, temiendo que el cadáver pudiera contaminar la pesca que ya estaba a bordo, mandó echarlo al mar de nuevo. Como constancia de lo ocurrido, solo quedan las fotos. Estas, autenticas y de buena calidad, muestran a un ser que hasta ahora no ha podido ser identificado positivamente por ningún científico.

Amaterasu y Susa-No-O

<——Sigue de “Izanagi da vida a nuevos dioses”

Al oír aquellos horribles sonidos que también subían hasta el Cielo, Amaterasu se preparo con su arco tenso y mil flechas en su carcaj, para recibir como se merecía a aquella desconocida visita que se anunciaba de tal manera. Cuando vio que el temido visitante no era otro que su hermano, la diosa desconfió de los motivos que le llevaran hasta su reino, pues recelaba que él quisiese hacerse con él. Susa-no-o hizo protestas de su buena voluntad y explico que lo único que deseaba era llegar hasta las profundidades de la tierra, para ver a su difunta madre, y que solo quería despedirse de su hermana querida antes de partir. Tras aquellas palabras, los hermanos hicieron un juramento y, de los trozos de la espada de Susa-no-o, Aamaterasu forjó tres diosas; por su parte, Susa-no-o tomo los prendedores de las trenzas de Amaterasu y con ellos dio forma a cinco dioses. Fue así como nacieron los ocho dioses fundadores de las grandes familias, siendo la Imperial una de ellas, precisamente la única salida del ceñidor de la trenza izquierda de Amaterasu. Pero Susa-no-o se sintió embriagado por el orgullo de haber sido capaz de crear mas dioses que su hermana, entregándose a una loca destrucción del reino de Amaterasu, hasta el punto que ella corrió a esconderse atemorizada, refugiándose en una cueva del cielo, tapando la entrada con una gran roca. Al desaparecer el Sol, el Japón se oscureció y los dioses celestes se alarmaron. Así que se reunieron en asamblea las  ochenta mil divinidades, tratando de solucionar la espantosa negrura, y encontraron la forma de hacer salir a Amaterasu de la cueva, disponiendo que la diosa Amano-uzume, divinidad del baile, se pusiera a danzar estruendosamente, mientras todos los dioses hablaban a voces y reian alborozados. Amaterasu, desde su escondite, no pudo evitar oir la alegria de aquella fiesta y quiso saber la causa de tal algarabia. Entonces le dijeron que lo hacían porque habían encontrado una nueva y mejor diosa que cualquiera de las conocidas. Curiosa, Amaterasu se asomó para ver a ese maravilloso ser, quedando deslumbrada por su reflejo en un espejo que habían apuntado hacia la entrada de la cueva sus compañeros divinos, entonces Ta-jikara-o, dios de la fuerza, la asió por el brazo mientras Futotama colocaba en la entrada de la cueva la red de soga de paja de arroz, el shimenawa tejido previsoramente, para impedir cualquier intento de regreso al refugio. Con Amaterasu fuera de la cueva rocosa del cielo, volvió la luz al Japón y la paz a los dioses.

——–>Sequirá en “Susa-no-o en la Tierra”

“Kaguyahime”

Hace mucho, mucho tiempo, en algún lugar vivía una pareja de ancianos.

El anciano se dedicaba a hacer diversos objetos de caña de bambú que cortaba de una montaña cercana.

Un día el anciano se encontraba como de costumbre en la montaña y de pronto vió un bambú que brillaba como el oro.

Se extranó al verlo y lo cortó. El anciano no podía creer lo que veía; en el interior se encontraba sentada una niña muy pequeña y bonita. Este la llevó a casa y se la mostró a su mujer contándole lo ocurrido. La anciana al ver a la niña se puso muy contenta y dijo: “¡El cielo nos ha dado una hija muy bonita!”

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Daruma

Es una figura hecha de madera, que parece un muñeco, sin brazos ni piernas, que tiene bigotes y los ojos en blanco.

El daruma es así porque la tradición dice que con eso representan a un maestro zen Indio, se llamaba Bodhidharma y se pasó 9 años meditando en Japón sin moverse. Por culpa de eso el maestro, perdió las piernas y los brazos, al no utilizarlos. Pero eso no fue todo, como en sus largas meditaciones no cerraba los ojos, una vez por agotamiento se quedó dormido, y su enfado fue tan grande que dice la leyenda se corto los parpados.

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Izanagi e Izanami: la ira de Izanagi

<—-Continuacion del post “Shinto: Izanagi e Izanami”

Al ver morir a su amada Izanami de aquella terrible manera, el marido divino echó a llorar desconsolado, pero las lagrimas del viudo Izanagi todavía servirían para dar vida a la diosa del llanto. Pasado aquel primer momento de desconsuelo, Izanagi se encolerizó con el hijo que fuera causa de la muerte de Izanami y le tajó la cabeza con su espada, dándole muerte al momento, pero haciendo también el doble prodigio de que su sangre diera vida a otras ocho nuevas divinidades, del fuego, de las rocas, triturador de las rocas, de la lluvia, del sol, del viento, de los valles, y que de los restos mortales de Kagutsuchi se  hiciera nacer a otras tantas nuevas divinidades de las montañas, protectoras de caminos, de laderas, del refugio, de la oscuridad, de los bosques, etc.

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urashima y la tortuga

urashimeUrashima vivió, hace cientos y cientos de años, en una de las islas situadas al oeste del archipiélago japonés. Era el único hijo de un matrimonio de pescadores. Una red y una barquichuela constituían toda su fortuna. Sin embargo, el matrimonio veía compensada su pobreza con la bondad de su hijo Urashima.
Y sucedió que cierto día el muchacho caminaba por una de las calles de la aldea, cuando de pronto vió a unos cuantos chiquillos que maltrataban a una enorme tortuga. De seguir de aquel modo mucho tiempo, hubieran acabado por matarla, y Urashima decidió impedirlo. Se dirigió a los chicos, y, reprendiéndoles por su mala acción, les quitó la tortuga. Cuando la tuvo en sus manos, pensó dejarla en libertad, y para ello fué hacea la playa. Una vez allí, la llevó a la orilla y la dejó en el mar. Vió cómo la tortuga se alejaba poco a poco, y cuando la perdió de vista, Urashima regresó a su casa. Sentía una gran satisfacción por haber librado al animal de sus pequeños verdugos.
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