Yasumasa Morimura una obra de arte

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Yasumasa Morimura (Osaka, 1951) nació en Japón pocos años después del fin de la Segunda Guerra Mundial.
Comenzó su formación en Osaka, hasta que en 1975 obtuvo una beca para la Kyoto City University of Art, donde permaneció estudiando diseño hasta 1978.

Desde sus primeras creaciones se observa la base dualista de su obra. A mediados de los ochenta incorporó la fotografía a su obra.

El artista se apropia de imágenes clásicas del arte occidental para reinterpretarlas y recrearlas dándoles un nuevo significado.

A pesar de que su obra generalmente la desarrolla en fotografías a color sobre lienzos u otros soportes, también realiza audio/vídeo-instalaciones, e incluso colabora en giras teatrales desde el año 2000. Sigue leyendo

Hishikawa Moronobu

Hisikawa Moronobu

 

 

Nació en la provincia de Awa en 1618. Fue un pintor, impresor y xilografista, conocido por el desarrollo del estilo ukiyo-e.

Fue hijo de un conocido tintorero y fabricante de adornos de plata, en la villa de Hodamura, en la provincia de Awa, cercano a la bahía de Edo. Cuando aprendió las técnicas de su padre, se mudó a Edo y aprendió el estilo de pintura de las escuelas Tosa y Kano. En este momento comenzó a aplicar el estilo decorativo de las pinturas en la madera y la impresión de hojas decorativas, en vez de libros; esta técnica sería conocida como ukiyo-e y que aprendería conjuntamente con su maestro, Kanbun.

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KITAGAWA UTAMARO

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Grabados eróticos de prostitutas del distrito Yoshiwara (el barrio del placer de Tokyo) en distintas facetas de su existencia, desde un acto tan simple como empolvarse la nariz, hasta el momento cumbre del acto sexual. Utamaro ha sido considerando uno de los mejores grabadores del Japón y el máximo exponente del movimiento Ukiyo-e (s.XVII al XIX).

 

Sus mujeres, inmateriales, perfectas, muy sensuales, totalmente idealizadas en manos del autor, se han convertido en un estereotipo de belleza de la época. Otros artistas contemporáneos evitaban hacer ese mismo tipo de retratos para evitar las comparaciones, en las cuales sabían que saldrían perdiendo.

 

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