Izakaya

Es el típico bar o restaurante japonés. Son muy populares la gente va para tomar algo después del trabajo, allí se sirven comidas y bebidas y esta organizado en mesas y sillas al estilo occidental, en zonas y habitaciones privadas con suelo echo con tatami. Sigue leyendo

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Fuentes termales naturales

En multitud de lugares, la actividad geotérmica ha dado lugar a manantiales de aguas termales, ya sea a ras del suelo o ligeramente por debajo del mismo. Su contenido mineral varía: algunas tienen propiedades terapéuticas reconocidas, especialmente para enfermedades de los sistemas nerviosos e intestinal. Los japoneses se han bañado en ellas durante siglos, utilizandolas también para celebrar rituales de purificación. Muchos manantiales han sido transformados en estaciones termales, llamadas onsen. Hay manantiales donde se debe dejar enfriar el agua para poder bañarse, de las temperaturas que alcanzan.


Puente Akashi-Kaikyo

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El puente de Akashi-Kaikyo, que une la ciudad de Kobe (isla de Honsu) con la ciudad de Iwaya (isla de Awaji), es el puente colgante mas largo del mundo con 1991 metros.
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Drifting

En la década de los 70, en Japón, nació una nueva modalidad de conducción muy espectacular: el drift. ¿Y como nació? Pues a consecuencia de las carreras ilegales de coches. En Japón, donde las calles suelen ser mas cortas que en Estados Unidos o Europa, y loa vigilancia policial mucho más extrema, los pilotos de carreras ilegales tuvieron que buscarse la vida, porque era imposible coger altas velocidades en las calles de las ciudades… Así que “emigraron” a las carreteras de montaña. ¿Qué paso alli? Las curvas también les impedían correr mucho, así que encontraron una manera de mantener las altas velocidades en las numerosas curvas: el drift.

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Los ainu, el pueblo originario de las islas -2 parte.

Japón no colonizo Hokkaido hasta finales del siglo XIX, cuando la presión demográfica les obligo a ocupar territorios que antes les parecían fríos e inhóspitos. Los japoneses talaron los bosques de los que vivían los ainu -incluso sus ropas estaban hechas de corteza-, para convertirlos en terrenos agrícolas y modernizar una isla con la que hasta el momento no habia tenido mas que puntuales tratos comerciales.
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Los ainu, el pueblo originario de las islas -1 parte.

un-ainu.jpgEl jardín botánico de Sapporo alberga un pequeño museo dedicado a los ainu. En la entrada, hay una mesa con un libro de visitas lleno de garabatos en el que destaca una frase escrita en bolígrafo por algún visitante: los ainu están tristes. La exposición muestra herramientas, vestidos y adornos de este pueblo legendario, pero todo está tratado como si esta cultura se hubiera extinguido hace milenios.

Sin embargo, en una de las vitrinas de laminuscula muestra, se proyectan imagenes en blanco y negro del lomante o Fiesta del oso. En ellas vemos a este pueblo en movimiento, vivo, celebrando su festividad mas importante. Sigue leyendo

Ryokan y jardin

jardin en un ryokan

Ryokan y jardín: dos conceptos inseparables. Si sabemos que los orígenes más remotos de los ryokan se encuentran en los alojamientos de los templos del siglo VIII, y que en éstos siempre había un jardín, es lógico que al construírse los ryokan fuera de los complejos religiosos mantuvieran muchas de las características de aquéllos. Entre los elementos comunes se encuentran: La simpleza y belleza de sus formas arquitectónicas, la utilización de la madera para la construcción de todos sus paramentos, la sobriedad en la decoración y, por supuesto, la creación de jardines en el exterior de estos establecimientos. Los jardines japoneses tienen poco en común con lo que en occidente entendemos por este concepto. En Japón, un jardín no requiere más que una zona cubierta de grava, rocas y piedras y algún elemento vegetal y/o agua. Aún hoy, en muchos templos japoneses, los monjes a las 6 de la mañana rastrillan la grava del jardín, para borrar todo el dibujo del día anterior. La religión contempla dos tipos de meditación: estática (la que se realiza sentados observando el jardín) y en movimiento (meditar mientras se realiza algún trabajo que requiera altas dosis de concentración). Es decir, cada día el jardín japonés ofrece un aspecto completamente diferente, formado por las líneas de la grava rastrillada y los pocos elementos decorativos de que dispone. Los jardines de los ryokan no suelen ser un lugar de meditación, pero es cierto que la sencillez y belleza de sus formas otorga al huésped alojado en un ryokan una serenidad que no encontrará en ningún otro tipo de alojamiento en el país del sol naciente. Quizá es positivo vivir la experiencia de alojarse en uno de estos establecimientos y ser “mimados” tanto por el personal del ryokan como por nuestros sentidos.

 

leído en “Viaje a Japón”